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3 BUENAS NOTICIAS PARA MÉXICO EN LA ERA POSCOVID

EPISODIO 27 - PODCAST NORTE ECONÓMICO

  • El programa contracíclico de EE.UU., el T-MEC y la necesidad de diversificar el riesgo chino son catalizadores para la economía mexicana.
  • Mejorar la red logística, garantizar el estado de derecho y el liderazgo tecnológico: las claves para sortear la crisis.
  • El T-MEC plantea desafíos en los ámbitos laboral, medioambiental y de producción automotriz.

Ciudad de México, 18 de noviembre de 2020.— El nuevo episodio del podcast Norte Económico estuvo dedicado al comercio internacional, en medio de una coyuntura importante luego de las elecciones en Estados Unidos. Y qué mejor que contar con una voz autorizada en el tema como Luis de la Calle, Socio Fundador y Director General en De la Calle, Madrazo y Mancera, consultoría especializada en economía, quien enlistó las tres buenas noticias para México en la era poscovid: el programa contracíclico de Estados Unidos, la implementación del T-MEC y la necesidad de diversificar el riesgo de proveeduría respecto de China.

De acuerdo con el Doctor de la Calle, el país debe apuntalar estos tres aspectos positivos a fin de impulsar el desarrollo y permitir que su economía tenga una recuperación más vigorosa. Sin embargo, el futuro es retador: por un lado enfrentamos una ausencia de demanda en materia de consumo e inversión, y por el otro, la respuesta fiscal ha sido y seguirá siendo relativamente modesta.
Asimismo, si bien el T-MEC le da un sentido de dirección a la economía mexicana y reafirma la integración del bloque comercial de América del Norte, también plantea desafíos en los ámbitos laboral, medioambiental y de producción automotriz.

No obstante, el Doctor de la Calle enfatizó que hay cinco acciones necesarias para que México pueda sortear este momento de crisis: invertir en logística, apostar por energía altamente competitiva, consolidar su liderazgo tecnológico, garantizar el estado de derecho y concebir el potencial productor del sur del país.

El especialista mencionó que el éxito del comercio internacional radica en que cada país aproveche sus ventajas comparativas, y en el caso de México, la más importante de ellas es la ubicación geográfica.

El episodio completo está disponible desde este miércoles en Spotify, Apple Podcast y en el sitio GFNorte.

Para más información a medios de comunicación:
●  Francisco Rodríguez Daniel
Director Ejecutivo de Comunicación Corporativa
Cel.: (55) 4522-6753 / francisco.rodriguez.daniel@banorte.com

●  Alfonso Cadena
Gerente de Relación con Medios / luis.cadena.velasco@banorte.com
 
Consulta un nuevo episodio cada miércoles en:

Transcripción:

NORTE ECONÓMICO: EPISODIO 27
Con Gabriel Casillas, Director General Adjunto del área de Análisis Económico y Relación con Inversionistas, y Alejandro Padilla, Director Ejecutivo de Análisis Económico y Estrategia Financiera de Mercados. Un podcast de Banorte para encontrar el horizonte de la economía.
GC: Hola, amigos de Norte Económico, bienvenidos a este podcast de Grupo Financiero Banorte. Mi nombre es Gabriel Casillas y junto con Alejandro Padilla, dirigimos los equipos de Análisis Económico y Estrategia Financiera de Mercados de Banorte. Muchas gracias por estar escuchándonos. Hola, Alex, ¿cómo estás?

AP: Hola, Gabriel, con el gusto de saludarte a ti y a todas las personas que amablemente nos escuchan cada semana. Afortunadamente me encuentro bien y espero que todos ustedes también, listo para nuestro vigésimo séptimo episodio de esta primera temporada, con una entrevista muy interesante en estos momentos poselectorales en Estados Unidos.

GC: Coincido contigo, Alex. Hoy, la verdad, tenemos el honor de contar con un verdadero experto en comercio internacional, un estupendo economista y en muchos rubros. Me refiero a Luis de la Calle Pardo.

LA ENTREVISTA

La coyuntura económica contada por sus protagonistas

AP: Estimados amigos de Norte Económico, es para mí un honor presentar al Doctor Luis de la Calle, quien es toda una autoridad en temas económicos y de comercio internacional. Actualmente, Luis es Director General y Socio Fundador de “De la Calle, Madrazo y Mancera”, consultoría especializada en economía, procesos reglamentarios y asuntos relacionados con el comercio internacional. Cuenta con licenciatura en Economía por el ITAM, así como maestría y doctorado por parte de la Universidad de Virginia. El Doctor de la Calle tiene una amplia experiencia tanto en el servicio público como privado, destacando su gran liderazgo en las negociaciones de México para los acuerdos de libre comercio bilaterales y las negociaciones regionales y multilaterales en la Organización Mundial del Comercio. También fungió como economista del Banco Mundial para varios países, principalmente en Europa del Este. Además, tiene una reconocida trayectoria en la academia y una activa participación en los principales medios de comunicación del país. Luis, bienvenido a Norte Económico.

LC: Encantado, Alex, gracias por la invitación.

GC: Muchísimas gracias, Luis. Oye, pues me da muchísimo gusto que nos acompañes en esta ocasión en Norte Económico. Ya estamos en la recta final de un año bastante sui generis, caracterizado desafortunadamente por una fuerte crisis sanitaria, con efectos adversos muy importantes sobre la economía. Desafortunadamente, estamos observando una segunda ola de contagios de coronavirus en muchas partes del mundo, inclusive, en algunos casos ya podemos hablar de una tercera ola, poniendo en duda el ritmo de recuperación. Me gustaría iniciar con una pregunta que se vuelve obligada en estos momentos, estimado Luis: ¿Nos podrías compartir tu visión sobre la recuperación económica global y de México, por favor?

LC: Pues sí, efectivamente, este es un año muy complejo. Tenemos la crisis económica... La caída económica más importante de las últimas décadas, una pandemia de una relativa severidad. No es una gripa normal; el COVID es un padecimiento que hay que tomar en serio. Y creo que la mejor manera de explicar el impacto económico que sufrimos es verlo en tres fases: en la primera fase tienes, sobre todo, un choque de oferta por el confinamiento; en la segunda fase tienes, sobre todo, una ausencia de demanda en materia de consumo e inversión (no quiere decir que no tengas un choque de oferta, pero es menor), y en la tercera fase tienes un choque de reestructuración resultado de las primeras dos fases. En esta tercera fase también tienes, obviamente, un choque de oferta, porque hay que tener actividades seguras, lo que implica una cierta reducción de oferta y habrá también algún asunto de la demanda, pero la reestructuración es donde veremos los cierres, las adquisiciones, la reestructuración financiera, etcétera, que puede tener obviamente un costo. Estamos hoy en día en la segunda fase, donde ya no hay el confinamiento de antes, con el rebrote que mencionas, Gabriel, y donde hay obviamente, sobre todo en el caso mexicano, una relativa ausencia de demanda, que se ve claramente en las cifras de inversión sobre todo, también de consumo un poco, y menos obviamente de exportaciones. Partiendo la crisis en esas tres categorizaciones, te permite ver un poco el impacto (es un impacto obviamente importante) y las posibilidades de recuperación.

GC: Muchísimas gracias, Luis. Muy profundos y muy completos a pesar de ser cortos. Muchas gracias, Luis.

AP: Bueno y estimado Luis, siguiendo con tus comentarios iniciales y esta aseveración que hiciste sobre las tres fases, se vuelve fundamental hablar de las acciones de bancos centrales y gobiernos para tratar de mitigar los efectos de la pandemia. Desde marzo hemos identificado casi 100 bancos centrales que al unísono han reducido sus tasas de interés (la gran mayoría de ellos a niveles aún más bajos que en la crisis previa de 2008-2009), además de la implementación de una gran cantidad de estímulos no convencionales. Asimismo, por el lado de política fiscal, los gobiernos han llevado a cabo medidas de apoyo a la economía sin precedentes. De hecho, si nos fijamos en el último monitor fiscal del FMI, esta respuesta ha sido de cerca de 12 billones de dólares, o 12 trillones si lo queremos ver en términos anglosajones, que más o menos equivale al 15 por ciento del PIB global. En base a esto, ¿nos podrías compartir tu visión sobre estas políticas económicas para atajar la pandemia, tanto a nivel global como en México, por favor?

LC: Obviamente, los gobiernos han tomado medidas extraordinarias a una situación extraordinaria, y estas medidas sirven como paliativo, como un remedio a la situación económica tan compleja que se tiene. También tienen el objetivo de tender un puente para poder pasar la parte más nociva de la pandemia, cuando había sobre todo el choque de oferta más importante con el confinamiento, pero no quiere decir que no tengan un costo. No hay en economía acciones que no tengan un costo y un costo de oportunidad. Entonces, efectivamente, las medidas que han tomado los gobiernos han sido de una envergadura muy grande, van a tener consecuencias a largo plazo con las que hay que estar lidiando.
En el caso mexicano, el Banco de México ha tenido una política relativamente agresiva, en el sentido de que ha sido de los bancos que más han bajado la tasa de interés, también porque es quizá el banco que tenía la tasa de interés más alta de todos los países que tienen monedas que tienen transacciones internacionales de gran envergadura, de países emergentes y desarrollados. Por otro lado, en el ámbito fiscal, el gobierno mexicano ha tenido una participación relativamente modesta. Ahora, esto no quiere decir que en México no haya un programa contracíclico, porque la economía mexicana está atada a la de Estados Unidos. Hay, por lo menos, entre 35 y 40 por ciento de la economía mexicana que tiene un programa contracíclico, que viene dictado por el Congreso y la Casa Blanca en Estados Unidos. Esto lo puedes ver, por ejemplo, en el hecho de que nuestras cifras de comercio exterior, si ves los números de septiembre más recientes, o de agosto, vas a ver que las exportaciones ya recuperaron el nivel que tenían pre-COVID, están al nivel de 2019, pero las importaciones están todavía (dependiendo del rubro) 15, 20 por ciento por debajo de los niveles que tenían en 2018, y ahí se ve muy claramente el efecto contracíclico de Estados Unidos, que te permitió elevar tu exportación al nivel del año anterior. La gente está utilizando los cheques que les deposita el Tesoro de Estados Unidos a cada familia, o para comprar coches (cosa que impulsa las exportaciones de México) o para comprar alimentos, cosa que también impulsa las exportaciones de México. México tiene este año en Estados Unidos un 30% de participación de mercado en agricultura, en agropecuarios, que es un récord impresionante, y por otro lado también impulsa las remesas, por eso en México vamos a tener este año remesas récord de más de 40 mil millones de dólares, cuando uno hubiera pensado... Si nos hubieras preguntado a nosotros tres a principio de año, cuando empezó la pandemia, te hubiéramos dicho "sabes qué, probablemente las remesas van a bajar por el desempleo que va a ocasionar el confinamiento". Entonces, México tiene un conjunto de tres noticias positivas: 1) el programa contracíclico de Estados Unidos; 2) la implementación del T-MEC, y 3) la necesidad de diversificar el riesgo chino. Debiéramos ver cómo hacemos para apuntalar estos tres aspectos positivos, para apoyar a la economía mexicana en un aspecto de recuperación, en el entendido de que el esfuerzo fiscal de México va a ser relativamente modesto, como lo ha sido en ésta.

GC: Estimado Luis, de lo que acabas de comentar, complementando un poquito el tema del esfuerzo contracíclico (y sin emitir juicio, nada más haciendo una observación), en los últimos 40 años, tú recuerdas muy bien que todas las recesiones siempre han venido acompañadas de una reforma tributaria que ha subido impuestos, inclusive en 2008-2009. Y algo importante que señalar, insisto, nada más a manera de observación, es que ahorita no estamos en una reforma tributaria ni pensando en ella, entonces, independientemente de si necesitamos o no, creo que eso también en el margen ayuda...

LC: Sin duda. A diferencia de otras crisis, el abandono del ajuste fiscal empezó a suceder en 2009, cuando cayeron en crisis economías desarrolladas, Estados Unidos sobre todo. Ahí empezó a cambiar un poco la tonada del Fondo Monetario Internacional, en términos de sus recetas a los países. En el pasado siempre se pedía que tuvieras una restricción fiscal para recuperar tu solidez financiera y fiscal; ahora es un poco distinto: hemos visto en 2019 una expansión muy grande de la liquidez en el mundo, y esa expansión que no tiene precedentes (incluso mucho más grande de la ya muy grande en 2019) le da espacio a los gobiernos para poder tener una política fiscal menos restrictiva. Entonces, efectivamente es un mundo distinto, pero eso no quiere decir que en México no tengamos un problema estructural fiscal que en algún momento habrá que atacar.
GC: Totalmente de acuerdo. Y bueno, un debate constante en estos momentos de la pandemia tiene que ver con las secuelas de mayor plazo. Ya mencionaste estas tres fases, y probablemente la tercera fase que estabas mencionando tenga que ver con esta pregunta, pero últimamente hemos visto más documentos de investigación y artículos muy interesantes sobre cambios en los patrones de consumo, modelos de negocio e inclusive diseño de políticas públicas que serán más estructurales en una economía pospandemia. Es innegable pensar que esta transición a esto que llamamos "nueva realidad" o "nueva normalidad", de la que escuchamos frecuentemente... Entonces, a tu parecer, ¿cuáles son los cambios estructurales más importantes que dejará esta pandemia, estimado Luis?

LC: Esta pandemia más crisis económica es generalizada. Es una crisis generalizada, pero no es uniforme. No a todo mundo le pega igual, no a todos los sectores les pega igual, no a todas las regiones de México o del mundo les pega de la misma manera. Entonces, además de tener una crisis generalizada, empieza a haber cambios importantes en los precios relativos, que te indican que va a haber cambios estructurales hacia adelante. Obviamente, hay un impulso tremendo a la revolución digital; esta es una revolución que ya venía en curso desde antes, pero con el COVID se aceleró. Lo estamos experimentando exactamente en este momento, a través de este podcast. Es digital, cada quien está en lugares distintos y nos comunicamos como se comunicaban los fantásticos hace 40 años en las caricaturas. Nos parece una cosa increíble, pero lo mismo va a suceder en la telemedicina, la teleeducación, en la organización de las oficinas, en el ámbito de los bienes raíces para espacio de oficina, en el comercio electrónico y un gran etcétera. También avanzará con la crisis del COVID la robotización; las dos grandes revoluciones de la economía digital y la robotización reciben un impulso muy importante, cultural y también de concepción de la posibilidad. Había mucho escepticismo sobre la capacidad digital y ahora vemos que es mucho más profunda, y sobre todo que se le quita el miedo a las personas de la utilización del mundo digital. Ahora todo mundo ya es experto en Zoom; si tú hubieras preguntado hace un año qué es Zoom te hubieran dicho "es una lente para las cámaras fotográficas". Entonces, ése es el primer aspecto.
El segundo aspecto, que también es estructural y del que ya hablé desde antes, es la diversificación del riesgo con respecto a China y el hecho de que las economías quieren tener aprovisionamiento de insumos esenciales más cercanos a sus economías, para diversificar el riesgo de la proveeduría. Ese, que es un cambio estructural que ya venía en curso, ahora toma más fuerza; se vuelve más importante, se vuelve un tema recurrente en los consejos de administración y las reuniones de gabinete de los países, y habrá una voluntad de diversificar la exposición al riesgo de la proveeduría. Eso para México... Estas dos, por cierto, la revolución digital y la robótica, y la diversificación del riesgo de proveeduría, son oportunidades enormemente importantes para el desarrollo del país. Entonces, este es el segundo aspecto y ahí se requiere toda una agenda y una visión de cómo aprovechar estas dos.
En tercer lugar, hay un cambio en los patrones de consumo en la demanda. En el corto plazo hay una mayor demanda para los bienes del hogar y una menor demanda para los bienes fuera del hogar. Eso también tiene implicaciones muy importantes en términos del comportamiento de las empresas; de los productos que venden; de cómo han subido algunas acciones y otras no, etcétera. Y después hay toda una reconfiguración de dos sectores en el sector servicios, que son súper importantes para México. Uno de ellos es el sector salud y otro es el sector turismo. Vamos a tener una nueva inversión, un replanteamiento de los servicios del sector salud desde la prevención hasta la atención y el diagnóstico, que va a cambiar la forma en la que se practica la medicina y se preparan las sociedades para enfrentar una enfermedad. Y en segundo lugar, en la parte turística, México probablemente va a tener... Es un sector que ha sufrido mucho, obviamente, pero vamos a tener una ventaja en el corto plazo, en el sentido de que los turistas de Estados Unidos quizá estén dispuestos a viajar a México, pero no a hacer viajes transoceánicos (ahí hay un efecto sustitución potencialmente positivo), y después, que va a ser súper importante, el posicionamiento como destino seguro en el sentido amplio de la palabra: seguro físicamente (tu seguridad personal); sanitariamente en el sentido de no me voy a enfermar, y seguro también en el sentido de que, si me enfermo, voy a tener forma de curarme y atenderme en el país de destino, y posteriormente convertir a México en un país que pueda explotar su ventaja comparativa fundamental, en términos de personal y localización geográfica para el turismo médico. Entonces, en México deberíamos estar pensando en cómo transformar algunos de nuestros destinos turísticos en destinos para el turismo médico, porque eso es otra vez apostar a favor de la economía del conocimiento, con salarios para personal de enfermería y médico altamente pagados y con una derrama mucho más extensa que recibir spring breakers en Cancún durante las vacaciones de la primavera.
Esos son algunos ejemplos del tipo de asuntos poscovid que tenemos. Y el otro aspecto que mencionabas tú también en tu pregunta, Gabriel, es que habrá cierta reestructuración, sí, porque habrá empresas que van a quebrar, que van a necesitar reestructurar sus activos y pasivos, habrá operaciones financieras para reestructurar las hojas de balance de muchas empresas que están en el lado de la ecuación perdedora, y otras que están en el lado de la ecuación ganadora, y además la colocación del exceso de liquidez que existe en el mundo. Después, al final, vamos a tener alguna especie de cruda por el exceso de endeudamiento que ha implicado esta pandemia, pero eso va a tardar un poquito más de tiempo.

AP: Qué comentarios más interesantes, Luis, y vienen muy de la mano con lo que hemos discutido con empresarios e inversionistas: básicamente, que tenemos un choque coyuntural que es el choque del coronavirus, que va a tener secuelas y efectos de corto, mediano y largo plazo, y además se combina con cambios de paradigma muy importantes en lo tecnológico, lo demográfico e inclusive en lo climático. Creo que son comentarios muy valiosos, y esto me lleva a la siguiente pregunta, que creo que va a ser de gran relevancia e interés para las personas que nos escuchan: ¿Qué consideras que debemos hacer para que la actividad económica se reactive más rápido en nuestro país y, probablemente, qué debemos hacer para que sea un crecimiento sostenido?

LC: Yo creo que hay que aprovechar las tres buenas noticias que hay: una es cómo aprovecho el programa contracíclico de Estados Unidos. En México no habrá un programa contracíclico de mayor monto; no hay espacio político para hacerlo y el espacio económico ya se le cerró bastante al gobierno, entonces, aprovechar el programa contracíclico de Estados Unidos es uno; aprovechar la implementación del T-MEC y del acuerdo con la Unión Europea que está pendiente de aprobación también, y en tercer lugar, aprovechar la diversificación de riesgo de la proveeduría, que es hacer más atractivo para la inversión que de otra suerte hubiera terminado en China. Para eso el país tiene que hacer cinco cosas: la primera de ellas es invertir en logística, o sea, México para aprovechar su ventaja comparativa fundamental, que es geográfica, tiene que tener buena logística, cruce fronterizo, aeropuertos de primer mundo, puertos y comunicaciones ferroviarias de alta eficiencia.
En segundo lugar, necesitamos hacer una apuesta a favor de aprovechar la energía más competitiva del mundo en América del Norte, para apuntalar nuestra competitividad industrial. México hoy en día es una potencia industrial, a pesar de que la energía en México es relativamente cara, relativamente ineficiente y relativamente incierta. Si le metes a México energía altamente competitiva somos industrialmente imparables. Entonces, dejar de hablar del sector energético y empezar a hablar del mercado de energía competido y competitivo en el país es una importancia mayúscula.
En tercer lugar, necesitamos darnos cuenta de que la competencia con China no es por el déficit o el superávit con Estados Unidos, sino por el liderazgo tecnológico. Lo que está en disputa es el liderazgo tecnológico y, en ese sentido, lo que se requiere es apostar a favor de la economía digital, de la inteligencia artificial, de la nanotecnología, de la robótica y de las actividades humanas que están concentradas en el conocimiento, como la medicina, donde el esfuerzo intelectual es mucho más importante que el esfuerzo físico.
En cuarto lugar, necesitamos obviamente enfatizar la estabilidad de las leyes y del estado de derecho. Si no tenemos estado de derecho no somos suficientemente atractivos.
Y en quinto lugar necesitamos una visión, y creo que la manera de tratar de convencer a este gobierno de que tuviera una visión de la economía mexicana y de cómo el desarrollo en el sur del país es posible, es hacer la siguiente reflexión: México tiene una participación de mercado en Estados Unidos… En el mes de septiembre tuvimos 14.6 por ciento de participación, o sea, en el margen estamos cerca del 15 por ciento. Ese 15 por ciento es un promedio: entre California y Texas tenemos una participación del 22 por ciento, en el Medio Oeste tenemos una participación del 18 por ciento del mercado. En cambio, en la costa este, en el sur de la costa este, entre Florida y Virginia tenemos 9 por ciento y entre Washington y Maine tenemos el 5 por ciento, entonces, México tiene una subrepresentación en la costa este de Estados Unidos en términos de  participación mercado. ¿Cuál es la clave? Concebir el potencial productor del sur de México, desde partes de Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche y Yucatán, a través del Golfo de México, para conquistar la costa este de Estados Unidos con líneas marítimas de Coatzacoalcos a Mobile, Alabama, y de San Petersburgo, Tampa a Progreso, Yucatán, con una línea férrea de carga (no un tren turístico), que permita posicionar a Chiapas a 72 horas del mercado más grande del mundo que está en Nueva York. Eso es lo que le va a dar una visión de crecimiento a los estados del sur y lo que nos va a permitir a nosotros cerrar la brecha del desarrollo entre el Bajío y el norte de México, y el sur del país que está rezagado; hacer de los estados del sur de México estados económicamente no de América Central, sino de América del Norte, y si tuviéramos esa visión, la cantidad de inversión con estos cinco puntos que recibiríamos en México, en el ánimo de diversificar el riesgo de proveeduría, podría ser históricamente muy importante y realmente contribuir a la recuperación de la economía mexicana. Desgraciadamente, el gobierno ha mandado señales no muy positivas en logística, en energía, en tecnología, en estado de derecho y en la visión de que el sur de México se va a recuperar con Pemex. Creo que ésa no es la mejor manera de proveer una visión de conjunto de las posibilidades que tiene el país para recuperarse.

GC: Oye, y qué te parecería, Luis, si pasamos al tema relacionado con el proceso electoral de Estados Unidos, dado que es uno de los temas que hemos estado abordando y es de gran interés para familias, empresas e inclusive personas que diseñan las políticas públicas en nuestro país. Ya te has pronunciado a favor del T-MEC y la instrumentación, pero cómo ves tú, Luis, el T-MEC bajo una nueva administración ahora con Joe Biden. ¿Cuáles siguen siendo, en tu opinión, los retos y oportunidades y cuáles podrían cambiar?
LC: El T- MEC es una gran oportunidad porque es una reafirmación. Si a ti te hubieran dicho hace algunos años “oye, vamos a tener una crisis en la que el PIB va a caer 9% en México, en Estados Unidos va a caer más del 5%, va a estar como Presidente Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador”. ¿Cuál es la probabilidad de que en ese contexto pandémico recesivo, México y Estados Unidos pongan en vigor un nuevo tratado de libre comercio? Pues hubiéramos dicho “la probabilidad es cero”; con cualquiera de esos elementos y así solito, la probabilidad sería muy baja. El hecho de que se haya reafirmado, en el mes de junio de este año, la existencia de la integración de América del Norte como un proyecto conjunto de tres países, y que en los tres países el tratado haya sido aprobado mayoritariamente por todos los partido políticos, es de una significación simbólica muy grande. Por eso es una buena noticia el T-MEC, porque le da a México un sentido de dirección de hacia dónde vamos a ir.
Cuando la gente dice “oye, ¿México se puede convertir en Venezuela?” ¿Cómo convences tú a un inversionista extranjero de que México no va a ser Venezuela? Le mandas una foto del Presidente López Obrador y del Presidente Trump en el Jardín de las Rosas, firmando la entrada en vigor del T-MEC. ¿Dónde se vio mal esa foto? En Caracas y en La Habana, obviamente. Entonces, eso ya es muy importante.
Ahora, no quiere decir que el T-MEC no vaya a implicar retos importantes para México. El T-MEC tiene tres retos muy importantes para México: el primero es un reto en el ámbito laboral, porque aceptamos disciplinas de reformas importantes en leyes laborales en México y una infraestructura de vigilancia y certificación sobre el cumplimiento en México de sus normas laborales. Es asimétrico, porque esto no se aplica en Estados Unidos como se aplica en México y tampoco a Canadá, y es potencialmente un instrumento que puede ser abusado por intereses proteccionistas en Estados Unidos, que quisieron hacer de México un país menos atractivo para la inversión. Entonces, ahí hay un primer frente donde potencialmente tenemos un riesgo; lo más importante para contrarrestar ese riesgo es enfatizar tres cosas:

  1. A Estados Unidos le conviene la inversión en México, porque así competimos mejor con China. Ese es el argumento más importante, y entonces las inversiones en México deben ser estimuladas y no restringidas.
  2. México debe saber defenderse profesional y hábilmente en los paneles de solución y controversia en el ámbito laboral. Sería muy negativo perder los primeros cuatro o cinco casos al hilo, porque entonces podríamos tener una avalancha de casos en contra de México.
  3. Necesitamos también trabajar con los consumidores de los productos mexicanos en Estados Unidos. Hay un caso ahora en contra del arándano; México se ha convertido en el principal proveedor de arándano en Estados Unidos (lo cual era una cosa impensable, que México tuviera ventajas comparativas en ese tipo de frutos)... Necesitamos convencer a los consumidores de Estados Unidos de que el arándano mexicano es de buena calidad, de buen precio y que no dañamos a la agricultura de Estados Unidos, sino que la complementamos de una manera importante.

El segundo reto en términos del TLC es en el ámbito de la producción de coches y autopartes. Se hizo una regla de origen más estricta, que hace menos competitiva la producción en México, y entonces necesitamos compensar esa menor competitividad con mayor competitividad interna en materia de energía abundante y barata; de sofisticación de los procesos de producción con mejoras en la productividad laboral, y explotación simultánea de los distintos acuerdos de libre comercio que tiene México y Estados Unidos no tiene. Un automóvil producido en México entra libre de arancel al mismo tiempo en América Latina, en Europa, en Estados Unidos, en Canadá y en Asia a través del TPP. Un automóvil producido en Estados Unidos se vende en Estados Unidos sin arancel; en el resto del mundo se vende con aranceles. Entonces, tenemos que apuntalar eso.
Y el tercer reto en materia del TLC, ahora con un gobierno demócrata y con toda un ala pro medio ambiente en Estados Unidos, va a ser en el ámbito ambiental. Va a haber una novedosa exigencia que no tenía el gobierno de Estados Unidos con Donald Trump, en términos del cumplimiento de las distintas disciplinas en el ámbito ambiental sobre las operaciones en México, y otra vez, la parte ambiental se puede convertir en un pretexto para hacer a México menos atractivo. Entonces, México debe cumplir con sus obligaciones laborales y ambientales no solamente porque es lo correcto, porque nos conviene tener un mercado laboral pujante y un medio ambiente limpio, sino además porque ésa es la mejor manera de inocularnos contra posibles casos que nos hagan menos competitivos para la inversión.

AP: Comentarios muy interesantes, mi estimado Luis, y ya estamos próximos a terminar. Me gustaría hacerte dos preguntas de carácter personal, si me lo permites. Gabriel y yo acostumbramos a hacer algunas recomendaciones tanto de vinos como de libros en algunos de nuestros podcast, y en este sentido, la primer pregunta tiene que ver con tu más reciente libro, La economía de la extorsión, el cual acabas de publicar. ¿Nos podrías platicar un poco sobre los temas que abordas en él, por favor? Y la segunda pregunta está relacionada con tu gran experiencia como negociador en el TLCAN y tu gran conocimiento sobre comercio internacional. ¿Qué libro les recomiendas a todas las personas que nos escuchan para poder entender mejor la dinámica de comercio internacional actual?

LC: Bueno sí, encantado, Alex. Lo primero: acabo de publicar un libro que se llama La economía de la extorsión; está disponible en las distintas librerías, en las plataformas digitales y se puede leer también electrónicamente. Este libro tiene como propósito poner en la mesa un tema que muchas veces no hemos sabido dimensionar, en términos del impacto negativo que tiene en el crecimiento económico la extendida práctica de la extorsión. Hay muchas teorías; en México había todo un grupo de economistas que se reunía periódicamente en Grupo Huatusco, que trataba de dilucidar por qué en México no crecemos más, por qué el crecimiento que tenemos en México es insuficiente o por debajo del potencial del país. Y lo que este libro avanza es una hipótesis de que la baja productividad que tenemos en la abrumadora mayoría de las empresas en México (que son micro y pequeñas, y que como Santiago Levi ha establecido, producen una disminución en la productividad promedio absoluta y en su tasa de crecimiento) tiene una explicación. Entonces, no solamente es tratar de responder a la pregunta por qué son tantas empresas (México tiene muchas más empresas que el resto de los países), sino por qué no pueden crecer, por qué esas empresas se quedan pequeñas y no crecen. Y la respuesta que avanza el libro es una hipótesis, es que en México en cuanto empiezas a tener éxito recibes una serie de extorsiones que se convierten en un impuesto prohibitivo, expropiatorio, que te llevan a tomar una decisión, que desde el punto de vista de cada unidad productiva puede ser racional, es decir, "prefiero quedarme informal o prefiero quedarme pequeño para que no me extorsionan más". Sin embargo, desde el punto de vista de la economía en su agregado es catastrófico, porque esta decisión racional de no crecer, de no innovar, de no tratar de vender en otro mercado, de no tratar de asociarte con personas que no sean de tu familia, porque te da miedo hacerlo, porque si te asocias con alguien más te van a tratar de extorsionar, van a conocer qué haces y les vas a dar elementos para extorsionarte... O cuando tratas de vender tus mermeladas fuera de tu pueblo, tu colonia o tu ciudad, inmediatamente te extorsiona la policía. Cuando en tu pick up te metes al Periférico con mermeladas atrás y te detienen, porque no puedes llevar carga y tienes que dar una mordida que es prohibitiva, y luego tratas de hacer crecer tu negocio y no te dan el permiso en el municipio para poder edificar un segundo piso... Y un gran etcétera.
Y te extorsiona no solamente el gobierno: amaneces un día y tu empresa está emplazada a huelga por un líder sindical que no conoces tú y tampoco ninguno de tus trabajadores; él solamente quiere un moche mensual para que ya no te moleste ningún sindicato, y después te extorsionan proveedores que tienen insumos que no te quieren vender, o te extorsionan las grandes empresas cuando tratas de vender en cadenas de valor más sofisticadas, y sobre todo te extorsionan en el mundo del sistema de distribución. Entonces, todas estas cosas que suceden llevan a esta decisión racional de no crecer, que es tan nociva para el país. Entonces, en el libro lo que yo hago es explicar la dimensión del problema; explicar por qué en México existe este tema de una manera más aguda que en otros países, y proponer algunas soluciones de cómo podemos empezar a romper con esta trampa de pobreza que implica la extorsión, que en México tomamos como si fuera una cosa natural, (pero) no lo es; como si fuera una cosa normal, que tampoco lo es, e identificarlo como un freno. En el título pongo que es un lastre que despoja a México de sus posibilidades de crecimiento.
En cuanto a tu comentario sobre libros en materia de comercio, yo les sugeriría... Si hablan ustedes inglés o pueden leer en inglés, el libro más importante para entender el comercio exterior (que además se puede leer como una novela, porque es la historia del comercio y cómo el comercio fue transformando a las sociedades), es un libro escrito por William Bernstein que se llama A Splendid Exchange. Es un libro extraordinario que fue publicado hace unos 15 años.
Y si no hablan inglés pero les interesa el tema, acaba de salir en España hace tres semanas un libro que se llama Los enemigos del comercio, que escribió un gran pensador español muy controvertido, de nombre Antonio Escotado, y el subtítulo del libro es "Una historia moral de la propiedad". Y algunos de los argumentos que esboza Escotado en este libro son similares a los de la economía de la extorsión, porque la extorsión se explica en el libro, en parte, por la falta de respeto a los derechos de propiedad, porque se considera que la propiedad es ilegítima y su ilegitimidad justifica moralmente la extorsión. Entonces, el enemigo del comercio es propicio a la extorsión, y en ese sentido, el libro de Escotado se parece un poco a La economía de la extorsión. El libro de Escotado es un poco académico, de más difícil lectura que el de Bernstein, que es más bien una historia novelada y realmente fascinante de la importancia del comercio mundial en la historia del mundo. Hay que recordar que el motor de la economía es el intercambio y la máxima expresión del intercambio es el comercio.

AGRADECIMIENTOS Y DESPEDIDA

GC: Estimado Luis, vaya que ha sido un gusto tenerte en nuestro podcast y escuchar tus comentarios muy profundos, muy completos, sin miopías. En verdad que muchas felicidades y más que nada muchas gracias por compartir tu visión sobre estos temas tan importantes para nosotros. Te deseo todo lo mejor, especialmente mucha salud, y bueno, vamos a leer ese libro con todo el gusto del mundo. Te mando un fuerte abrazo.

LC: Muchas gracias, Gabriel; gracias, Alex, por la oportunidad de platicar con ustedes en esta ocasión, y encantado de regresar cuando ustedes así lo decidan.

AP: Qué gusto tenerte en este espacio, Luis. Muchas gracias por acompañarnos y deleitarnos con tu análisis. Cuídate mucho; espero que podamos contar nuevamente con tu presencia. Te mando un fuerte abrazo.

LC: Cuando pongamos el énfasis en el comercio... Porque el comercio es un espejo, en el espejo te ves y ves todos tus defectos (ahorita platicamos muchos de los defectos en México). Pero el éxito del comercio internacional no es tanto enfatizar los defectos, sino encontrar tus ventajas comparativas. Entonces, el norte económico lo vas a encontrar cuando descubras tus ventajas comparativas, y yo espero que este podcast sirva para que México encuentre su norte. Muchas gracias.

GC: Muchísimas gracias, Luis.

AP: Muchas gracias.

GC: Amigos de Norte Económico, muchas gracias por acompañarnos en este vigésimo séptimo episodio de nuestro podcast. Estoy seguro de que, al igual que nosotros, disfrutaron enormemente los comentarios de Luis de la Calle en esta edición. Les deseo mucha salud y mucho éxito.

AP: Gracias a todos ustedes por escucharnos en una edición semanal más de Norte Económico. Gracias, Gabriel y equipo, disfruté mucho del podcast de hoy. Los esperamos la próxima semana con el último episodio de nuestra primera temporada y con una gran sorpresa: el Premio Nobel en Economía del 2001, el Doctor. Joseph Stiglitz.

GC: Y qué mejor manera de cerrar esta temporada del podcast, estimado Alex. Jo Stiglitz, además, nos va a platicar sobre su último libro, Capitalismo Progresista, que es una crítica fuerte al capitalismo, donde reconoce que el comunismo no ha servido, pero también que el puro capitalismo a ultranza ha dejado, desafortunadamente, muchas secuelas de desigualdad en el mundo. Entonces, (plantea) cómo poder tener un capitalismo incluyente, que sea sostenible y sustentable. Va a estar muy interesante, Alex, y los invitamos a todos a escuchar este cierre de nuestra primera temporada de Norte Económico.

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